ESCRIBIR, ESCRIBIR, ESCRIBIR

Tal y como sabéis, estoy buscando empleo desde hace unas semanas. Seré honesta: llevo toda mi vida buscando ‘mi’ trabajo. Unas veces, he pensado que mi sitio estaba en la gestión de proyectos comerciales o en la consulta de una clínica o en atención al cliente, bien como sales assistant o como teleoperadora.

Sin embargo, de joven soñaba con ocupar un puesto en una redacción. El medio, o la plataforma como se diría ahora, me daba igual: radio, prensa o tv. Soñaba con vivir con la tensión de estar ahí, al pie de la noticia… de tener que salir corriendo de una gran sala, repleta de ordenadores, para cubrir un acontecimiento imprevisto o una rueda de prensa, de contar una historia de la que yo fuera testigo, como si esa presencia me hiciera estar más en contacto con la realidad, con la vida…

Esa sensación, ese chute que añoro cada día, se ha convertido en mi brújula en estos momentos complicados de encontrar un trabajo. He decidido incluso cambiar el verbo: ya no busco un trabajo, sino que estoy en el mejor momento para encontrarlo.

No sé si por casualidad o por causalidad, este verano descubrí una serie de televisión: THE NEWSROOM, La redacción en inglés. ¡Dios, se me pusieron los pelos de punta cuando vi una redacción y la pasión con la que los protagonistas viven el Periodismo!

Por supuesto que es una ficción, que no todos los días los reporteros viven al borde del precipicio ni todos los días se captura a Bin Laden, una de las noticias que cubren en uno de los capítulos. Además, es muy americana, con tensiones no resueltas entre los personajes, con pasados que determinan hasta el presente informativo y a veces con diálogos poco creíbles. Pero, pese a todo, ¡estoy enganchada a ella en cuerpo y alma!

¡Mamá, yo quiero ser eso de mayor!, y una pequeña de 9 años, tras escucharme pronunciar esta frase, me devolvió a la realidad con un ¡Ángeles, tú ya eres mayor! ;-(

Sí lo soy. En cambio, estoy convencida de que la ilusión, la pasión y las ganas que  le pongo a ser periodista/comunicadora/escritora no han caducado aún.

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Dos años desde que te fuiste. ¡Y parece que fue ayer!

Pongo en negro, que no en negrita, el 17 de noviembre en mi calendario “del corazón”. En negro, de luto, porque ese día, de hace ya dos años, te fuiste para siempre papá. Y te echo mucho de menos.

Es cierto que preferí aceptar tu muerte como una liberación para ti. Un atajo (racional) para suavizar la pérdida emocional. La única salida para alguien que estaba destrozado por dentro, y no es una metáfora literaria, sino un diagnóstico médico. No te funcionaba casi nada, ni los riñones, ni el hígado, ni la memoria…Pero seguías empeñado en vivir, o en sobrevivir, en seguir aquí rodeado de personas que, a veces ni recordabas, pero que te aseguraban el máximo bienestar en TU CASA, en TU MUNDO. Éramos tu familia, papá, tu familia.

A veces recuerdo la última vez que te pusieron una transfusión en el Hospital de Día del Ramón y Cajal. Recuerdo tu miedo en los ojos cuando te llevaba ese día a la consulta del médico, porque la ‘receta’ más habitual en los últimos meses era recurrente: “Ingreso urgente del paciente”. Sin embargo, ese día no,  no pasó eso. Ni siquiera ese ingreso conseguiría mejorar tu estado. Así que, para intentar insuflarte un poco de vida, el médico- a quién adorabas, como facedor de milagros- decidió transfundirte. Llovía en Madrid. Diluviaba.

Yo llegué, varias horas más tarde, a recogerte para volver a casa. Me recibiste sonriendo, con el brazo extendido sobre el apoya-brazos del sillón, derechito y con mejor color de cara. Estabas resucitando, de nuevo, gracias a la savia roja y a tu cabezonería. Para tí, el no quedarse allí ingresado, era el mejor de los designios, la mejor noticia. Según entré en la sala, me dijiste: “Ya está aquí mi ángel de la guardia. Viene a buscarme, porque hoy no me quedo.” Se me hizo un nudo en la garganta.

¿Sabes que hizo Íker esa misma mañana en el colegio? Junto al resto de sus compañeros en la reunión matinal que celebraron para pedir o para agradecer, el peque pidió que su abuelo saliera ya del hospital, porque ya llevaba allí demasiados días… Quizás tan sólo transcurrieron unos minutos, los suficientes para que Alguien te lo hiciera llegar, y tú decidieras hacer caso a la petición de un niño, que te quería mucho más de lo ambos sabíais. Por si no le has escuchado, desde donde estés, algunas noches me confiesa, entre sollozos, que también te añora.

 

 

 

 

 

 

Mi mejor carta de recomendación

Planning para la próxima semana: Seguir buscando trabajo. Éste es mi trabajo de lunes a viernes. ¡Inasequible al desaliento! Go ahead 😉

ESCRIBIR COMO PASIÓN

Llevo dos meses con un nuevo proyecto: la búsqueda de mi nuevo empleo. Le dedico una jornada completa, en horario flexible y con una actitud positiva e inasequible al desaliento.

Muevo cielo y tierra para cumplir mi objetivo lo antes posible. Miro en los portales de empleo; aplico a solicitudes de empleo de un amplio expectro: desde secretaria de dirección o periodista hasta teleoperadora o customer service. No se me caen los anillos. Intento desempeñar de la mejor manera posible las tareas que se me asignen.

Desde hace unos días, escucho un anuncio de una conocida ETT, en el que una mujer describe el orgullo que vio en los ojos de su hija tras comunicarle que ya había encontrado un empleo. Y he sentido envidia. Mucha envidia. Porque yo también tengo un hijo, y por supuesto, me encantaría verle ese brillo en los ojos. ¿A quién no?

Por eso, se…

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Mi mejor carta de recomendación

Llevo dos meses con un nuevo proyecto: la búsqueda de mi nuevo empleo. Le dedico una jornada completa, en horario flexible y con una actitud positiva e inasequible al desaliento.

Muevo cielo y tierra para cumplir mi objetivo lo antes posible. Miro en los portales de empleo; aplico a solicitudes de empleo de un amplio expectro: desde secretaria de dirección o periodista hasta teleoperadora o customer service. No se me caen los anillos. Intento desempeñar de la mejor manera posible las tareas que se me asignen.

Desde hace unos días, escucho un anuncio de una conocida ETT, en el que una mujer describe el orgullo que vio en los ojos de su hija tras comunicarle que ya había encontrado un empleo. Y he sentido envidia. Mucha envidia. Porque yo también tengo un hijo, y por supuesto, me encantaría verle ese brillo en los ojos. ¿A quién no?

Por eso, se me ha ocurrido presentar la mejor carta de recomendación que alguien me ha escrito. Ha sido él, un niño de 9 años. Me define como Amorosa, Natural, Generosa, Eficaz, Leal, Estupenda y Sabia. Mi nombre: ÁNGELES. ¡ Y no es pasión de hijo! Estos niños del siglo XXI y tecnológicos al 100%  nacen con Matrícula de Honor en la asignatura de “Identificación de DAFO del entorno y cómo sacar provecho”. Me ha clavado, y estas cualidades no se dejan colgadas en una percha,como un abrigo, cuando llegas a una empresa. Las utilizas para crear un buen ambiente y cumplir tus tareas.

Lo que él no sabe, porque no ha sido ni mi jefe ni mi compañero, es que también soy resolutiva, proactiva, creativa, trabajadora e ilusionada.

Si conocéis alguna oferta de trabajo en el que mi perfil pueda encajar, os agradecería que os pusierais en contacto conmigo.

¡SUEÑO CON PROTAGONIZAR ESE ANUNCIO EN LA VIDA REAL!

Gracias por leerme.

LA COMEDIA DE LAS MENTIRAS, EN MÉRIDA ¡RECOMENDABLE 100%!

Éste ha sido mi segundo verano en Mérida. Y se ha convertido en nuestro pequeño lujo. Para mi pareja y para mi. Nos declaramos ‘followers’ del Festival de Teatro Romano, y la obra de este año era de las que crea afición (como en el mundo taurino).

LA COMEDIA DE LAS MENTIRAS

La suma de ‘comedia’ más ‘mentira’ añadía un plus a nuestro deseo de disfrutar de una noche de teatro. Auguraba entretenimiento del bueno, del que te hace reír sin remedio. Y si encima le añadimos varios de los nombres con más caché de nuestro teatro, pues, el resultado ¡se lo pueden imaginar! Pepón Nieto, María Barranco, Pepe Tous, Canco Rodríguez, Angy Fernández, Raúl Jimenez y Marta Guerras desplegaron todo su talento y maestría en las tablas del Teatro Romano, haciéndonos pasar una de los noches más inolvidable de este verano.

Una comedia de enredos amorosos en la que todos mentían. Ritmo endiablado de la obra, con cambio de escenarios realizados por los propios actores. Y diálogos ingeniosos que, con la falsa apariencia de sencillez, captaban la atención del público desde el minuto 0 hasta el final, ¡aproximadamente dos horas! ¡Increíble!

Pepón Nieto y María Barranco, ¡qué grandes!

Al final de la representación, todos nos pusimos en pie.  Recordando al dúo Sacapuntas: ¡Aquello estaba A-BA-RRO-TAO!

No sé cuanto tiempo estuvimos aplaudiendo, agradeciendo a todos los actores el gran trabajo realizado. Ellos salieron a escena al menos cuatro veces. Ésa es la magia del Teatro. El gran esfuerzo realizado por los actores ante los ojos del público, sin trampa ni cartón, es premiado por éste con agradecimiento y admiración sincera irrefrenable. Nadie se quedo sentado. ¡No podías dejar de aplaudir!

Reconozco que sentí debilidad por dos personajes: Calidoro (Pepón Nieto) y por Cántara (María Barranco).

El primero lleva sobre sus hombros el mayor peso de la trama.  Es el esclavo y, con el fin de librarse de posibles castigos, se convierte en el mayor embustero y creador de enredos. Conocedor de las debilidades y de las ansias de la familia a la que sirve, se inventaba enredos entre ellos y les contaba historias que, por ser tan inverosímiles, eran creídas a pies juntilla por el resto del elenco.  En varias ocasiones, a punto de ser pillado en el engaño, Calidoro insistía en una recomendación infalible para frenar la ignorancia de los más jóvenes: “¡Eso te pasa por no leer!”. ¡Tomemos buena nota para no tragarnos gazapos en estos tiempos que corren!

María Barranco intepretaba  a Cántara, una versión de un personaje de Plauto, convertido en mujer por los dos autores del texto, Pep Antón Gómez Y Sergi Pompermayer. Calidoro la describía como una mujer que, de tanto reprimirse, estaba en llamas por dentro. Y es verdad. A mi me recordó a personas conocidas que, por mantener las apariencias o valores heredados, actúan contradiciendo su propia naturaleza. ¿Y qué pasa cuando la vida les pone por delante eso que tanto niegan y critican? ¡Pues que se tiran de cabeza, sin importarle ni las consecuencias ni el qué dirán! Cántara, la cuarentona que criticaba al amor, se tira de bruces contra él….Tras reencontrarse con su verdadero amor, el de juventud, es Cántara quien ayuda a las otras dos parejas a encontrar una salida, un futuro marcado por el amor ¡AUNQUE HAYA QUE RECURRIR A LAS MENTIRAS, DE VEZ EN CUANDO!

 

 

 

 

 

 

 

Valerian y Emojis, mis últimas visitas al cine (y porqué no ir)

emojiLos  cinéfilos no suelen ir en verano al cine. Todos sabemos que las películas estrenadas en este tiempo de estío pecan de regular o baja calidad. Son historias más pensadas para divertir que para entretener y el público al que van dirigidas se divide entre familias y/o adolescentes. ¡Entono mi ‘mea culpa’! Como ‘familia’, he pagado por ver EMOJIS y como cuarentañera (ahora, somos las treintañeras de hace unos años ;-)), disfruté de un preestreno oficial de VALERIAN Y LA CIUDAD DE LOS MIL PLANETAS.

Empezaré por EMOJI. ¡Ni tan siquiera la comenté con mi hijo, porque hasta él se aburrió! Entiendo que inventar una trama para relacionar los emojis que todos vemos en nuestros móviles ¡ES UNA TAREA DE TITANES! Los chascarrillos manidos campan a sus anchas; los chistes son facilones, porque se equiparan a los niños -destinatarios principales- con ‘tontos’ y todos los fotogramas de la cinta son previsibles. Al final, el mensaje que pretende transmitir la película es la libertad de cada uno de ser fiel a sí mismo. El protagonista, la carita del ‘buff’, no puede ser representar tan sólo ese gesto, porque su capacidad gestual es más rica.¿Qué le pasa por ‘salirse de los estereotipado’? ¡Qué hay que destruirlo! ¿Por qué estamos metiendo la lucha y la guerra en todas nuestras actividades de Ocio? ¿Por qué se está incorporando el enfrentamiento y la destrucción en el cine infantil? Con las imágenes de desplazados y víctimas de la Guerra de Siria opino que los niños ya son conscientes de lo que conlleva vivir un enfrentamiento bélico. No estoy de acuerdo con esta banalización en una película de dibujos animados.

Emoji, la peor película de 2017

Y,  para no dejar de lado los efectos colaterales de una guerra,  la película VALERIAN Y LA CIUDAD DE LOS MIL PLANETAS nos habla de cómo los pueblos casi exterminados por esta violencia, luchan por sobrevivir. En mi opinión, este film no pasará a los anales de la Historia del Cine. ¡Buff! De hecho, confieso que me costaría verla por segunda vez, aunque fuera en la tele un sábado por la noche,  destino final casi seguro de esta peli. La trama mezcla la ciencia ficción espacial con toques de ‘Luz de Luna’ y con la búsqueda de la justicia más justiciera tan propia de los americanos y de Hollywood. No voy a destripar la cinta (por más que me lo pida el cuerpo ya que se estrena el 18 de agosto ) y tan sólo voy a destacar dos momentos que me llamaron la atención: el primero, los protagonistas (dos, él y ella superagentes secretos, guapos, perfectos,….) que tienen recuperar algo en un mercado del desierto. Lo original: es una ‘realidad virtual’. En la pelicula, se ve cómo lo viven los personajes desde dentro y cómo es un trozo de desierto en la realidad. Sospecho que nuestro futuro urbanístico apunta en esa dirección.

Y, en segundo lugar, los superheroes,- pese a mil arriesgadas batallas, apenas se despeinan- desentrañan por qué hay una especie clasificada de ‘altamente peligrosas y sentenciadas a su extinción’. Los ‘humanos’, especie diferente de los otros ocupantes de  de los Mil Planetas, sólo aportan a este nuevo mundo crisis económica y violencia. La extinción de una raza pacífica esconde un error provocado por uno de esos humanos. Lo que conocemos como ‘daño colateral’. Los humanos somos capaces de generar más conflictos y más sinrazón tan sólo por tapar nuestras miserias y dar alas a nuestros egos y ambiciones. ¿Os resulta familiar, quizás con lo que ocurre en Venezuela?

Valerian y la ciudad de los mil planetas

valeria

¿No debería ayudar el cine a conciarnos de la importancia del diálogo en la sociedad y evitar que los niños interioricen la violencia como primera o única respuesta ante alguien o algo distinto?

Hoy me levanté demasiado Acuario.